trondheim

Bymarka

Al oeste de Trondheim se encuentra un espacio natural de unos 80 km² conocido como Bymarka. Las conexiones desde la ciudad son fáciles, pudiendo acceder a distintas zonas tanto en autobús (con más de una línea, creo) como en tranvía.
Durante el verano o el otoño es una zona ideal para hacer senderismo (unos 200 km de caminos), ir a correr, hacer rutas en bici, pescar en alguno de los lagos o pasar la noche en una de las múltiples cabañas que hay disponibles para ello, a cargo del servicio de deportes de la universidad. Durante el invierno, es muy popular además para practicar esquí de fondo.
Me he acercado un par de veces a Bymarka a pasar la mañana, ya que lo tengo cerca de casa. Tiene varios bancos y hay merenderos para poder comer y descansar, y las rutas están señalizadas. No obstante, si la idea es adentrarse mucho es recomendable ir preparado con un mapa, brújula, ropa de montaña adecuada y comida y bebida, por supuesto.Entre la fauna se pueden encontrar alces, tejones, liebres, ardillas y corzos, aunque debo decir que en la zona que estuve yo solo vi ardillas.
Durante mis paseos vi a mucha gente haciendo deporte, paseando, pescando… Gente sola, acompañados por amigos, o incluso familias con niños pequeños. Si ya desde pequeño les inculcan este interés por la naturaleza, no me extraña que luego se sientan orgullosos de sus paisajes y los intenten cuidar todo lo posible. Sin más, os dejo con varias imágenes tomadas en mis paseos por Bymarka.
Alrededores de Bymarka
Una cabaña entre los árboles…
Caballos
Parece una cara sacando la lengua
 Otra seta, con este clima crecen en todos lados…
Verde y agua…
Adentrándome en Bymarka
Riachuelo
Puente sobre el riachuelo
Haciendo ejercicio…
Baklidammen, uno de los lagos
Otra vista del Baklidammen
Más sendero, siempre rodeado de árboles…

Teisendammen. No sé si se considera parte de Bymarka, pero da lo mismo
Merendero
El camino sigue y sigue…

Mi lugar de trabajo: NTNU

Al menos temporal. Ya le va quedando menos a mi estancia en Trondheim (apenas tres semanas más), así que le queda poco para seguir siendo mi lugar de trabajo. En esta ocasión, toca visitar la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (Norges teknisk-naturvitenskapelige universitet, NTNU).
La NTNU es la segunda universidad más grande del país, pero la principal en lo que respecta a materia tecnológica. Se fundó en 1996 tras la unión de diversos centros (conservatorio, museo, institutos tecnológicos, etc.), y acoge a unos 20000 estudiantes, con una gran representación de estudiantes internacionales.
Edificio principal de la NTNU
Vistas desde el edificio principal
La universidad cuenta con diversos campus, siendo los más importantes Gløshaugen (ingenierías y demás ciencias) y Dragvoll (humanidades y ciencias sociales). En mi caso, acudo a Gløshaugen, donde está el departamento de Electrónica y Telecomunicaciones.
Gløshaugen, cerca del departamento donde trabajo
Además, al ser un campus centrado en las tecnologías, no es raro encontrar las puertas de los despachos y salas de estudio decoradas con motivos frikis como personajes de videojuegos o del cine. Personalmente, me encanta ese toque desenfadado.
Space Invaders en uno de los edificios
Todo el campus está lleno de verde, árboles y jardines que rebosan colorido en estos días de otoño en los que las hojas se están tornando rojas y cayendo a un ritmo tremendo.
El otoño llega a la NTNU…
La vista desde el despacho es impresionante, gracias a la posición de la universidad en la ciudad, y a todo lo que la rodea. Si te encuentras estresado, nada mejor que mirar un rato por la ventana…
Vistas desde la cocina del departamento (sí, hay una cocina)
La universidad está pensada para que toda la gente, estudiantes y profesores, se sientan cómodos mientras trabajan. Y también mientras disfrutan de su tiempo libre, ya sea paseando por sus jardines, tomando algo en sus múltiples cafeterías a precio de estudiante o con las vistas y comodidades que hay en los departamentos. Por supuesto, existen instalaciones deportivas, al menos en los dos campus principales, con un abanico tremendo de opciones a elegir, desde las elecciones clásicas como fútbol, tenis, baloncesto, etc., a diferentes artes marciales, cricket o lacrosse. Los miembros de la universidad pueden acceder a las instalaciones por una cuota semestral que sale bastante bien de precio.
Se nota que Trondheim es una ciudad universitaria, existe una comunidad enorme, lo que provoca una gran variedad y alternativas de cosas para hacer en tu tiempo libre, ya sea deporte o actividades culturales (festivales, semanas temáticas, etc.). Me faltan tres semanas para terminar y volver a España, pero sí puedo decir que vuelvo con la idea de que trabajar y vivir aquí está bastante bien.

Paseo por Lade

Al noreste de la ciudad, se encuentra una pequeña península conocida como Lade. Esta es una zona de gran importancia histórica, puesto que aquí estaban asentados los Señores de Lade, que gobernaban la región de Trøndelag y que tuvieron gran influencia política y militar entre los siglos IX y XI.
Se puede ir andando desde el centro dando un paseo, aunque para ello atravesé el puerto de mercancías, que no es especialmente bonito. Imagino que se puede seguir alguna otra ruta más pintoresca, y desde luego se puede llegar en autobús. Una vez en la zona sí que encuentra alguna ruta senderista fácilmente.
En cualquier caso, lo primero que me encontré fue la iglesia de Lade. Se cree que esta iglesia se usa desde finales del siglo XII, siendo una de las iglesias de piedra más antiguas del país.
 Iglesia de Lade
Dejando atrás la iglesia y siempre caminando en dirección al fiordo, se llega a diversos senderos y playas en los que se puede ver a gente disfrutando del buen tiempo en verano. Dada su situación alejada del centro y el entorno que lo rodea, el precio de la vivienda en Lade es superior a la media de la ciudad (que es elevado).
Eso sí, las playas están muy cerca si tienes coraje para bañarte en aguas nórdicas, y las vistas al fiordo de Trondheim son impresionantes. Sin duda, hacer una ruta por Lade con buen tiempo es una gran opción para pasar la mañana y tomar unas fotos.
Vistas del fiordo
Lade
Otra vista del fiordo, en la dirección contraria a la anterior

La fortaleza de Kristiansten

Si os acordáis de la rampa junto al elevador de bicicletas que vimos unos días atrás, subiendo por ella se llega hasta la fortaleza de Kristiansen. Después del gran incendio de Trondheim de 1681 se inició su construcción por orden de Johan Caspar von Cicignon, que estaba al mando de la reconstrucción de la ciudad. La construcción finalizó cuatro años después.
Vista exterior de la fortaleza
La idea era protegerse de incursiones desde el este, donde se halla Suecia y que representa el punto más débil de las defensas de la ciudad. Cumplió su cometido durante el asedio que los suecos realizaron en 1718 durante la Gran Guerra del Norte, pero en 1816 se abandonó su uso militar por orden del rey Carlos XIV Juan de Suecia.
El edificio principal albergaba la comandancia y artillería. Actualmente un museo militar ocupa su lugar. La visita, si no recuerdo mal, cuesta 40NOK (algo más de 5€).
Edificio principal desde la muralla, con la ciudad al fondo
Otra toma del edificio principal (donjon)
Artillería en la última planta de la torre
En 1750 se le añaden algunos edificios más y se completa la defensa con dos construcciones más al este de las que hoy día apenas queda nada. Durante la ocupación alemana en la Segunda Guerra Mundial, fue lugar de ejecución de numerosos noruegos de la resistencia. La base de los palos donde se ataban a los prisioneros para ser fusilados todavía se conserva, como recordatorio.
Merece la pena subir la cuesta y llegar a la fortaleza, especialmente si hace buen día. En la temporada turística, hay una cafetería y una terraza para descansar en el interior de la fortaleza. Paseando por su muralla se puede disfrutar de unas vistas espléndidas de la ciudad, pudiendo observar el bosque Bymarka, el fiordo y en definitiva, todas las tierras de los alrededores, como era su función.
Trondheim desde la fortaleza
Fiordo de Trondheim y restos de la fortaleza

Trondheim: el puente viejo y Bakklandet

Siento el retraso en escribir, pero como habéis podido comprobar, he estado de mudanza en el blog, y quería tener al menos los posts de Noruega y retocar algunas cosas de la plantilla de este antes de seguir.
En la última entrada, me quedé en el centro de la ciudad buscando un sitio para comer. Hoy visitaremos el puente viejo de Trondheim y sus inmediaciones, siguiendo con la ruta de ese día que me llevaría hasta Lade.
El puente viejo (Gamle Bybro) conocido como puente de la fortuna, data de 1861, y comunica la península donde se asienta el centro de la ciudad, con el barrio de Bakklandet. La estructura de madera de la parte oeste me recuerda mucho a las fotos de este tipo de puertas en Asia, salvando las diferencias.

Puente viejo de Trondheim

El puente visto desde Bakklandet

Al cruzar el puente, uno desemboca justo a la entrada de Bakklandet. Este puede ser mi barrio preferido de la ciudad, lleno de cafeterías alternativas, muy decoradas y cómodas con sillones y sofás, muy buena música, ambiente tranquilo y vistas a un barrio compuesto en gran parte por las típicas casas de madera.

Bakklandet, al lado del puente

Justo a la derecha de esta foto y de cara según se cruza el puente, se encuentra el elevador de bicicletas (Sykkelheisen Trampe), el primer y único elevador de bicis del mundo, construido en 1993, aunque actualmente no funciona. Había que tener una tarjeta, que te permitía usar la máquina. Para ello pones el pie derecho en la plataforma habilitada, y comienza a subir por la enorme rampa, que en la foto no se aprecia muy bien, pero os aseguro que es considerable.

Elevador de bicicletas

Pero la rampa la dejaremos para más adelante, que nos llevará a otro de los puntos a visitar de la ciudad. Volviendo a Bakklandet, el barrio se creó en el siglo XVII, pero fue bastante dañado durante una de las guerras con Suecia. En la reconstrucción se levantaron varias casas pequeñas de madera, que fueron ocupadas por la clase trabajadora, como pescadores y agricultores. Más tarde, estas casas fueron restauradas y ahora dan cobijo a cafeterías y restaurantes, tiendas de moda, decoración, y algunas exposiciones.

 Paseando por Bakklandet

 Callejeando…

Zona de las cafeterías

Si venís por Trondheim, pasar por el puente viejo y tomarse algo en Bakklandet es algo obligatorio. Os recomiendo especialmente Antikvariatet, trato amigable, tranquilidad, terraza con calefacción y mantas, y muchísimos libros, acompañados de un música tranquila y con un volumen justo, que permite mantener una buena conversación.

Trondheim: paseo por Ila y Skansen

Uno de las primeras rutas que hice por la ciudad fue bajar el pequeño monte donde donde vivo andando (20-25 minutos), hasta llegar al barrio de Ila. En Ila uno se encuentra a las puertas del fiordo, y dispone de un parque para que jueguen los niños, que si el clima acompaña, está bastante concurrido.
 Vistas del parque Bymarka desde Ila
Entre el parque y el verde que uno puede encontrar en esta zona de forma natural, es un paseo muy agradable. En Ila se pueden alquilar bicis para recorrer la ciudad. Si no recuerdo mal, se necesita una tarjeta, y luego puedes empezar el recorrido en un sitio y dejar la bici en otro, el clásico sistema.
Alquiler de bicis
 Iglesia de Ilen
 Escultura junto al banco
Siguiendo el camino en dirección al centro, se llega a la zona de Skansen. Aquí es donde estaba la muralla de la única entrada al casco histórico, puesto que está ubicado en una península. De la muralla no queda hoy día nada reseñable, pero hay un pequeño puerto, y el tren pasa por esta zona. Las vistas del fiordo son bastante buenas desde aquí. En la siguiente foto se puede ver la parada de tren, la isla de Munkholmen y a la derecha, uno de los barcos que realizan servicios por toda la costa oeste de Noruega.
Desde la muralla de Skansen
Tren pasando por el puente
El recorrido de momento acaba en el centro, callejeando un poco buscando un sitio para comer. Parada técnica para continuar posteriormente con la ruta, que me llevaría hasta el barrio de Lade.
Callejeando por el centro

Trondheim: la iglesia de Nuestra Senora

Este es, junto a la catedral, el templo de culto más antiguo de la ciudad. Las partes más antiguas datan del siglo XII, aunque como es habitual en estas regiones, la iglesia ha sufrido varios incendios y restauraciones a lo largo de su vida, la última de las más importantes, en 1739, fecha que data en la torre. No obstante, sufrió más obras durante los siglos XVIII y XIX.

La Iglesia de Nuestra Señora (Vår Frue kirke), es la tercera iglesia medieval conservada más grande de Noruega, y una de las doce más importantes del país, aunque siempre ha estado a la sombra de la Catedral de Nidaros, como es lógico. Sin embargo, fue la única iglesia que sobrevivió tras la Reforma protestante, que cerró la mayoría de iglesias y capillas excepto dos, pero la otra acabó siendo usada al final para ayudar a restaurar la catedral.

Por lo que parece, rara vez se usa para misas, y sin embargo, sí es empleada por la universidad para dar conciertos del aula de música. La iglesia está rodeada actualmente por un parque, donde originalmente estaba el cementerio, que fue perdiendo terreno por la construcción de calles y casas. De hecho, esto ha dado más de un susto. En 1803, el obispo Johan Christian Schønheider murió de un shock al tropezarse en una noche oscura con un hombre que deambulaba por el cementerio.

 La Iglesia de Nuestra Señora
 Torre de la iglesia
 Una de las puertas
Por fuera no destaca especialmente, o al menos eso me parece. Es una construcción muy sobria. Cuando pasé por allí estaba cerrada, pero por las fotos que vi del interior tampoco me llamaba demasiado la atención. En el parque de alrededor suele haber gente, y de hecho una vez me encontré con un enorme grupo de chavales haciendo cosplay de series anime.