ruta senderista

Ruta por el Alto Asón

A unos 60 kilómetros de Santander yendo hacia el este se llega a Ramales de la Victoria, un pequeño pueblo que me sirvió como punto de partida para una pequeña ruta por la región del Alto Asón. Y una característica muy importante de esta región, así como de varias regiones más de Cantabria, es la presencia de cuevas con arte rupestre paleolítico. No en vano, una red de 17 cuevas, además de Altamira, son Patrimonio de la Humanidad. Entre ellas unas de las que yo visité, la cueva de Covalanas.

Sin duda la más conocida de todas las cuevas cántabras es la de Altamira, pero bien recomendado preferí acercarme a la de Covalanas. Y es que para ver una representación y no el original, ya lo hago en Madrid, no me hace falta viajar tanto. La principal ventaja de esta cueva (posiblemente otras de la red también), es que puedes acceder a la original y admirar las pinturas rupestres a un palmo de tu cara. Como os podéis imaginar está terminantemente prohibido sacar fotografías en el interior de las cuevas, así que no puedo mostraros nada. Pero afortunadamente para mi y el futuro de esta entrada, la propia ruta para llegar ya es de por sí bastante bonita y digna de merecer una mención especial.

La ruta comienza en Ramales de la Victoria, como comentaba antes. Un pequeño pueblo de aproximadamente 3000 habitantes, asentado en un valle formado por el río Asón y el Gandara, donde se pueden apreciar algunos picos montañosos bastante llamativos, entre los cuales destaca el pico de san Vicente. Desde el pueblo se accede tras un pequeño paseo a la cueva de Cullalvera, que destaca por su impresionante entrada y que decidí incluir en el recorrido sobre la marcha, debido a su cercanía. La cueva se puede visitar con un guía, y cuesta 3€. Es bastante impresionante el cambio de temperatura al interior de la cueva, la temperatura baja varios grados. También fue habitada y tiene pinturas, pero se encuentran bastante adentro, y es una zona a la que el recorrido guiado no llega. A pesar de ello, la propia belleza de la cueva, esculpida a lo largo de tantos siglos por el agua, es suficiente como para que merezca la pena la visita.

Parroquia de san Pedro, en la Plaza Duques de la Victoria (Ramales de la Victoria)

En busca de la cueva de Cullalvera

El pico de san Vicente

Entrada a la cueva de Cullalvera

Tras la visita de esta cueva, que dura aproximadamente 45 minutos, volví sobre mis pasos hasta el pueblo, para tomar un sendero diferente para acceder ahora a la cueva de Covalanas. Hay que dirigirse al monte Pando, y no tiene pérdida ya que el camino discurre paralelo a la carretera nacional, en dirección sur. Esta cueva encuentra más lejos, se puede acceder en coche a un aparcamiento cercano y realizar andando la última (y más dura) subida, pero es un bonito paseo y no muy largo para realizarlo andando admirando la belleza del paisaje (más o menos una hora y media por trayecto, si no recuerdo mal). Gente realizando escalada, aves que se esconden entre los agujeros y grutas de las laderas de la montaña de piedra caliza, miradores al valle…, es imposible aburrirse en esta subida a la cueva.

Los dibujos que predominan en la cueva son ciervas cuyo contorno ha sido punteado en tonos rojizos, se estima que hace unos 22000 años. Es impresionante observar efectos de perspectivas e incluso ilusión de movimiento a una luz oscilante. Debido al deseo de preservar las pinturas, solo se puede acceder en grupos de 7-8 personas cada hora (por lo que es totalmente necesario reservar con antelación aquí), cuestra 3€, no se permite más luz que las linternas que te suministran, y está prohibido tomar fotos, por lo que solo os puedo mostrar las del camino hasta la cueva. Esta ruta con las visitas a las cuevas es mi mejor recuerdo del viaje a Santander, es una visita totalmente recomendable si estáis por la zona y tenéis interés en las pinturas rupestres o simplemente salir a dar una vuelta por tan pintoresco pasaje.

Otra vista de Ramales de la Victoria

El pico de san Vicente, desde otro punto

Sendero buscando la cueva de Covalanas

¿Veis al escalador?

Otro de los picos principales de los alrededores

Vistas desde el monte Pando

Cavidades en la pared

En la última parte de la ruta, llegando ya a la cueva

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Ruta por Peguerinos

La única ruta senderista del año pasado fue por las cercanías de Peguerinos, pueblo perteneciente a Castilla y León y que cuenta con poco más de 300 habitantes. Para acceder a él se puede ir por el Alto del León, aunque dada la condición de la carretera lo recomendaría si lleváis un todoterreno; si no, igual lo más conveniente es dar un rodeo, aunque se puede ir por el puerto con paciencia. Una vez allí podéis pedir mapas de la región con diversas rutas para hacer, y también existen en los alrededores varios campings, para los que tengan interés en quedarse por la zona más tiempo.

Nada más llegar nos encontramos niebla, fresco e incluso nos cayeron algunas gotas de lluvia. Y yo iba en pantalón corto y camiseta, todo un novato de montaña que habiendo visto el buen tiempo que hacía por la ciudad, no creí que fuera a encontrarme algo muy diferente. Partiendo de uno de los campings cruzamos una valla y tomamos uno de los senderos. La ruta era sencilla, ya que tampoco teníamos mucho tiempo y luego queríamos ir a comer a San Lorenzo del Escorial.

Durante el camino nos encontramos algunas vacas y muchas mariposas. Siento no poder ser más específico, pero mi conocimiento de los nombres específicos de flora y fauna son bastante limitados. Lo mejor por supuesto era la sensación de paz y tranquilidad que se respiraba, y disfrutar de un paraje lleno de verde y con algún que otro lago.

Es una estampa bastante pintoresca, y que seguro que no es lo que mucha gente (especialmente de fuera) se espera al pensar en España, como por ejemplo la penúltima foto. Si la subo en un post de Noruega hubiera pasado desapercibida. A la vuelta comimos en la Pizzería Española, en San Lorenzo del Escorial, donde podéis probar la pizza de hamburguesa. En efecto, una pizza de carne picada, con lechuga y tomate, y que además se tapa con otra base de pizza por encima. Sencillamente deliciosa…