quesos del mundo

Queso Castelo Branco

Vamos con el primer queso portugués para la sección de Quesos del Mundo, en este caso se trata del queso Castelo Branco, llamado así por producirse en el distrito de mismo nombre. Este queso es Denominación de Origen Protegida.

El queso de Castelo Branco se produce con leche de oveja y se deja madurar un mínimo de 40 días. Al final se tiene un queso con una pasta blanco-amarillenta con algunos orificios pequeños. Para cuajar el queso se utiliza un caldo obtenido a partir del cardo, algo que también se realiza con otros quesos españoles como la Torta de la Serena o la Torta del Casar.

Y la verdad es que estos quesos tienen un gran parecido, no únicamente por utilizar cardo para cuajar la leche. El Castelo Branco se parece a los dos quesos españoles en su forma y en su sabor, quizá algo más a la Torta de la Serena, al menos el que he probado. Es suave aunque se nota que tiene un sabor propio, y aunque lo he comido de la forma que veis en la foto, estoy convencido que sacándolo un par de horas antes se le puede quitar la corteza de la parte superior y untarlo en pan directamente, al igual que con las tortas. Si os gustan estas, especialmente la de la Serena, creo que disfrutaréis del Castelo Branco. Yo por lo menos voy a disfrutar bastante.


El queso de los Ibores

Dejo de lado finalmente los quesos noruegos, y para estrenar los españoles os traigo un queso de la tierra donde crecí, Extremadura. El queso de los Ibores es un queso de cabra característico de la región del valle del Ibor, en el norte de la comunidad, que dada la orografía de la zona era especialmente favorable a este animal. El pastoreo de cabras en el valle del Ibor trajo consigo el desarrollo de este queso, cuyos orígenes se remontan de forma documentada hasta el siglo XV, cuando se vendía una vez por semana en el mercado de Trujillo. El periodo de maduración del queso es de un mínimo de 60 días, y su peso oscila alrededor del kilo, es un queso relativamente pequeño, con una corteza blanda y con un buen sabor; podéis consultar la nota de cata en la web del consejo regulador de la Denominación de Origen.

Curiosamente y a pesar de haber vivido durante tanto tiempo en Extremadura, no había probado el queso hasta hace bien poco, cuando lo compré en un supermercado de Alcalá. La verdad es que hasta hace poco los quesos de cabra no terminaban de convencerme, pero ahora mismo me gustan tanto como los de oveja. Así que me acordé de este queso y me decidí a probarlo, y me encantó, muy rico y suave para ser un queso de cabra, pero con ese punto distinguible tan característico. Es un queso ideal para unas tapas de mediodía con un poco de pan (y así es como cayó en pocos días en mi casa), pero también se puede usar para cocinar o en ensaladas.

 


Queso Ridder

El queso Ridder es otro de los quesos que se pueden encontrar en Noruega. Se comenzó a fabricar en la década de los 60, y al parecer su origen está en el quesero sueco Sven Fenelius, siendo comparado también con el queso francés Saint-Paulin, aunque este último no lo he probado, así que no sabría decir. Se fabrica con leche de vaca y se deja madurar durante tres meses, la corteza es muy fina y anaranjada, su textura es mantecosa y diría que el queso desprende más ahora que el resto de quesos noruegos, con la excepción del gamalost.

Este queso formaba parte de mi triada favorita de quesos noruegos. Mientras que el geitost (queso marrón) era fantástico para mezclar con mermeladas o gofres, y el Jarlsberg era bastante bueno para sandwiches, el Ridder tenía la suficiente personalidad en su sabor como para tomarlo solo con un poco de pan, es el mejor candidato para representar a Noruega en una tabla de quesos. Este queso era lo más parecido que encontré a un “queso con sabor”, ya que ni de lejos hay algo parecido a los quesos curados que tenemos en España. Quizá el gamalost sea el que tenga un sabor más fuerte, pero como ya expliqué, su textura es demasiado rara y tiene un sabor bastante peculiar que no me gustó nada, así que el Ridder se convirtió en mi queso de picoteo favorito.


Queso nøkkel

El queso nøkkel es un queso noruego elaborado a partir de leche de vaca y que se deja madurar durante tres meses. Este queso al parecer es una variante del Leyden holandés, y se elabora en Noruega desde el siglo XVIII.

El aspecto de la pasta se debe a que este queso lleva comino y clavo, dos especias que le aportan un toque peculiar a este queso, distinguiéndolo de otros quesos suaves como el Norvegia. Personalmente encontré un sabor diferente a lo que estaba acostumbrado hasta ahora, ya que me parece recordar que no había probado quesos con especias antes. No es un queso para tomar únicamente con pan, pero sí le puede aportar un toque especial como acompañante de alguna otra comida, y aunque no sea uno de los quesos más ricos que he probado, sí ha sido al menos uno de los más originales de los que he comido hasta el momento.


Queso norvegia

El queso norvegia al parecer fue el más vendido en Noruega durante el 2007. Es un queso de vaca que se madura durante 7 meses, y que parece tener su ascendencia en el gouda holandés. Se puede encontrar con facilidad en los supermercados, tanto en forma de cuña como en bloques precortados para sandwiches.

Ciertamente encontré este queso a montones en todos los super, y además fue el primero que compré y probé, aunque al final no resultó siendo de mis favoritos. Tiene un sabor bastante suave, y a mi me gustan más los quesos fuertes, viejos. Tiene su utilidad para sandwiches, que era para lo que lo compré. Aunque incluso para tal fin prefería utilizar el Jarlsberg, que tenía un sabor más característico. No es un mal queso, pero desde luego para mi gusto pasó casi desapercibido y apenas lo compré, por lo extremadamente sencillo que es. Al parecer se usa bastante en cocina, ya que se funde bastante bien.

Aquí iba a dar buena cuenta de un poco de pan y queso y un sandwich de jamón y queso, una cena ligera. En esta última foto se puede apreciar que el de arriba es otro queso, pero de ese ya os hablaré otro día, así como de los diferentes tipos de pan que hay 😉


Jarlsberg, uno de los quesos noruegos mas famoso

El queso Jarlsberg es posiblemente el queso más conocido fuera de Noruega, estando en el primer lugar de los quesos importados en Estados Unidos.
Se elabora con leche de vaca. Presenta en su forma una clara similitud con el queso Emmental, introducido en la región algunos años antes del inicio de su producción, a mediados del siglo XIX. Posteriormente se dejó de producir. Sin embargo, a mediados del siglo XX el agrónomo Ola Martin Ystgaard redescubrió la receta, reanudándse la producción en 1960.
Es uno de los quesos que más me gustó, junto al queso marrón. No es un queso de sabor fuerte, pero presenta un sabor más marcado que otros quesos similares usados para sandwiches, por lo que lo prefería a los demás.
Se encontraba a la venta tanto en cuñas como loncheado. Yo lo compraba de esta última forma, puesto que lo usé fundamentalmente para hacer sandwiches. No obstante, dado que tiene más sabor que otros quesos similares de los que ya hablaré, también es una opción para tomar como aperitivo.

Gamalost: el queso viejo noruego

Gamalost significa literalmente queso viejo. Como buen amante de los quesos curados, antes de venir a Noruega pensaba que este sería el queso que posiblemente me fuera a gustar más. Gran error.
Queso viejo noruego
Este queso llegó a ser un alimento básico al parecer de la gastronomía noruega, gracias seguramente a que no necesitaba refrigeración, pudiendo ser almacenado sin más durante bastante tiempo.
Para su fabricación se usa leche descremada de vaca. Tras varios días de fermentación, la leche se calienta lentamente y se obtiene la cuajada, a la que se le da forma. La maduración del queso ronda el mes, y el contenido en materia grasa es muy bajo. A pesar de que no madura mucho, su aspecto es el de un queso mucho más viejo debido a su color, con un olor parecido al queso azul, y una textura muy granulosa.
Apariencia del gamalost
Decía al principio que fue un gran error pensar que me iba a gustar. A pesar de que me gusta el queso azul o el roquefort, simplemente la textura de este queso ya me echaba para atrás. No tiene pinta de queso, salvo por la forma. El corte tampoco ayuda mucho.
Loncha de queso
La textura es como la de un bizcocho duro. Al final, me decidí a probarlo, tanto solo como con un poco de pan, pero lo encontré francamente desagradable, quizá influenciado también por su apariencia. Es un queso de reconocido sabor fuerte, perteneciendo a la lista de alimentos de gusto adquirido
Es posible también que no lo probara de la forma más idónea. Si hubiera probado el queso marrón de la misma forma que este, seguramente mi impresión sería diferente, pero francamente, no quedo con ganas de repetir. Y hay pocos quesos en el mundo de los que pueda decir lo mismo…